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Bocina 2372: Violeta Santiago Hernández
Bocina acabó de escribir el cuento en una hora con veinte. En el ínterin cambió dos veces el género musical que escuchaba para inspirarse, me avisó de una promoción que llegó a mi correo electrónico —de cosas que no necesito— y me leyó atropelladamente una receta para cocinar albóndigas y que quedaran esponjosas. —Ya…
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UsuariA is (no)body: Cristina Perbian
Alguien ha encontrado su verdadera voz y la prueba en el mediodía de los muertos. Amigo del color de las cenizas. Nada más intenso que el terror de perder la identidad. Este recinto lleno de mis poemas atestigua que la niña abandonada en una casa en ruinas soy yo. Alejandra Pizarnik, La noche, el poema…
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Nicte-Há Ziüg: M e m o r i a S o l a r
Cuéntame del tiempo y la memoria res ba lan do por sus amplios bordes cuéntame de aquella noche larga donde se agitaron mis reflejos filtrados por mi cuerpo y cuéntame, de cuando mis ojos se desvanecieron entre la orilla de la tierra… 26, nov. 2018 Un lugar en el espacio Ninguna luz inmersa en la…
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Mical Karina García Reyes: El valor de una cresta pufuthea

No pedí crecer así. Era feliz siendo una larva, cuando hembras y machos somos iguales: miles de individuos sin diferencia alguna que nadan despreocupados en las aguas someras a la espera de que nuestra madre nos alimente. Aún recuerdo aquellos tiempos, me llenan de melancolía. La metamorfosis llegó y, con ello, la desgracia. Mi piel…
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Andrea González Cruz: La máquina del después

«Está creciendo un árbol en mi pecho» decía la abuela cuando la enfermedad empezó. «Ha de ser un aguacate porque toma mucha agua», le explicaba a Aurora. «Por eso las ramas de mi cabello ya no crecen.» «Por eso tu abuela no llora» decía severamente la mamá de Aurora, que era muy mesurada cuando se…
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Samantha Páez Guzmán: La última Luna de Centauri

Para Liliana y María Luisa Por Única Lila Me quedé a mitad del pasillo con el auricular en la mano, sintiendo como si de golpe me sumergieran en el líquido de la cámara criogénica que usamos para llegar a Alfa Centauri. Me sentía rodeada de una sustancia que me mantenía en un constante sueño pesado…
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Jessica Anaid Hernández Jiménez: La utopía del parto

Nos han hecho creer que el cuerpo femenino es una cárcel, un castigo. Estoy sintiendo el dolor natural, el dolor primigenio de una parturienta en repetidas contracciones que se expanden como estos muros de metal. No saben que la anticipada vibración que siento está a punto de liberarme. Sé que al final hay gozo en…
